ENCUENTRO INTERDISCIPLINARIO SOBRE LA MUERTE

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Entrevista a Catalina Zarzar: "La experiencia que nos brinda una escultura es cuerpo a cuerpo"

Felipe Crocco Carrera de nuestro #EquipoEIM conversó con la artista visual Catalina Zarzar (1992, Santiago de Chile) sobre su obra 'Sedimentos', escultura donde trabajó con registros y memorias de familiares fallecidos.



Por Felipe Crocco Carrera



Conversamos con Catalina Zarzar (1992. Santiago, Chile), artista visual y Magíster en Artes Visuales Universidad de Chile, quien tras exponer de manera colectiva en Galería D21, MAC Quinta Normal, BLOC, Factoría de Arte Santa Rosa, Local Arte Contemporáneo, Espacio Belgrado (Argentina), entre otros, obtuvo el primer lugar en el Concurso Artefacto Municipalidad de Vitacura (2021) y primer lugar Concurso Municipalidad de Santiago, categoría Escultura (2020). Actualmente se desempeña como docente en el área de Escultura de la Facultad de Artes de la Universidad Finis Terrae y es parte de dos muestras colectivas en MAC Quinta Normal y Museo MAVI. En esta entrevista conversó con nuestro #EquipoEIM Felipe Crocco Carrera sobre su obra 'Sedimentos' (2015), escultura influencia en su registro y memoria en torno a sus antepasados y familiares fallecidos.



F: Catalina, entre las obras que has realizado hay una que llama la atención en su cercanía con la muerte: Sedimentos, donde muestras objetos y cabezas humanas representadas en alquitrán que, según entiendo, tienen relación con tus antepasados. ¿Qué nos podrías hablar respecto al proceso y motivación de hacer esta obra? ¿Qué refleja respecto a tu relación con la muerte y los antepasados?


C: En mi infancia me gustaba pensar en esas identidades vaporosas que eran mis antepasados. No conocí a muchos, así que por eso creo que el relato acerca de sus vidas estuvo muy presente en la mía; a través de esas narraciones tuve acceso a ellas y ellos. Sus identidades, por lo tanto, fueron para mí misma un invento personal, que de alguna manera se hace realidad en Sedimentos. Esta obra fue una continuación de ese juego; de esa creación de un imaginario de muertas y muertos donde yo también me inscribía. En esta misma línea, existe un campo de la escultura que se vincula con este juego. Vemos en plazas y espacios públicos retratos de rostros, incluso de cuerpos enteros de personas muertas; estas esculturas nos sugieren continuamente la presencia de la muerte para los vivos. Esta obra guarda esa vinculación con una tradición escultórica; no solo por estar cercana a esas imágenes tan comunes de plazas, avenidas y cementerios, sino porque también en mi formación técnica, tuve esa experiencia aprendiendo a modelar. En los primeros años en la escuela, aprendí a modelar rostros a través del autorretrato. Pasé un par de meses frente al espejo traspasando mis volúmenes y gestos a la arcilla; mientras eso iba pasando, no solo aparecía mi rostro, sino que también los rostros de antepasados. Eran simples gestos los que hacían que aparecieran las expresiones de mis abuelas y bisabuelas: agrandar un poco la nariz, aumentar la cuenca de los ojos. Con pequeñas presiones de mis manos sobre la arcilla aparecían frente a mi aquellas personas que solo había visto en fotos. Creo que la vinculación de mi propio rostro con los rostros de otras personas me sugirió pensar en la muerte como una experiencia de continuidad a través de este juego de identidades entre vivos y muertos que estaba llevando a cabo sobre la arcilla.



Sedimentos (2015) Fierro, alquitrán y agua 200 x 200 cm

F: Es muy interesante el continuo que planteas entre lo vivo y lo muerto a través de tu experiencia modelando en arcilla; invita a pensar sobre la presencia de lo ausente en la materia. En cuanto a estas posibilidades, ¿qué crees que ofrece la escultura, a diferencia de otras artes, en la manifestación de estas presencias?

C: Creo que su aporte tiene que ver con una relación muy cercana a los materiales y sus modos de ser. La experiencia que nos brinda una escultura es cuerpo a cuerpo. La experiencia de percibir lo ausente, por el contrario, es más bien un pensar inmaterial. Puede ser que en esa distancia la escultura nos preste un puente. Cuando estaba modelando las cabezas, aparecían frente a mí no solo imágenes de otras personas, sino que sus rasgos en arcilla, los que ocupaban junto a mi un mismo espacio y tiempo en el taller. Es como si estuviera invitando a esas cabezas a involucrarse nuevamente en un mundo material. También creo que hay otras pistas en la relación que tiene la escultura con los materiales. Tiene que ver con la aparición de ciertas presencias que no son ni propia ni únicamente propiedad de los materiales pero a la vez están en ellos, los pienso como relatos que aparecen a partir del trabajo y nuestra cotidiana relación con ellos. Creo que esos relatos "ausentes" de los materiales son para la escultura un gran campo de acción. Cuando se está trabajando por ejemplo con fierro, existe una posibilidad de que el material sugiera ciertas historias que se inscriban en el modo de ser de la escultura trabajada. Eso es muy lindo, porque nos da la posibilidad de estar ante materiales vivos que no enmudecieron bajo la forma que se les dio, sino que están juntos siendo lo que son.





Archivo familiar de la artista

Tanto en Sedimentos como en muchas de tus obras el color negro parece central. Este color se relaciona usualmente con la muerte, las sombras, el vacío y lo invisible. ¿Qué nos puedes decir respecto a este color y tu razón para elegirlo de manera recurrente?

He trabajado principalmente con materiales negros porque he encontrado en ellos un modo particular de referirse a las formas. Me gusta pensar que ese negro está dado porque la noche quedó impregnado en ellos. Creo que es un color que se relaciona con esos términos que mencionas en gran medida por nuestra percepción nocturna. Me gusta observar cómo en la noche las cosas dejan de ser cosas y se transforman en formas. Podemos distorsionar nuestra relación con los objetos, la ciudad o el paisaje muy fácilmente en la noche. Es como si las cosas en la oscuridad pudieran revelarse de la forma que las contiene y ser muchas otras. Esa posibilidad que veo en los materiales negros, la he tomado para ir descubriendo nuevas esculturas; esculturas que por su color negro tienen la posibilidad de comportarse nocturnamente. A través del trabajo con materiales negros me sumo a ese juego de ambigüedades para proponer otras formas negras que amplíen un imaginario nocturno.



Detalles de Sedimentos (2015)


Nos hablaste de la posibilidad de que los materiales de la escultura puedan hacer presentes en el espacio ciertos relatos mudos y prestar puente a lo ausente. También nos hablaste de la ambigüedad de la visión nocturna, donde el negro parece encausar la percepción a ciertas formas que se muestran en la oscuridad. Pensando en estos materiales y tus antepasados: ¿Cómo ha sido tu experiencia de percibir Sedimentos? ¿Crees que esta obra habilite para ti algo nuevo respecto a tus muertos que sin ella no sería posible?


Creo que hacer esta obra cambió mi perspectiva porque se sumó un material y toda una experiencia manual al relato de mis antepasados. Su historia quedó de cierto color, de cierto brillo y de ciertas opacidades. Fue algo nuevo ver los relatos de las y los abuelos contados también por alquitrán. Me gusta esa oscuridad o negrura con que los tengo asociados; me dio cierto espacio para trabajar con sus historias. En ese sentido, creo que algo de esa experiencia con los muertos se permea en la obra misma. Quizás nos presenta un espacio para pensar en lo que muere. Su color, su brillo y los materiales ocupados, aparecieron en un proceso donde yo estaba mirando, buscando y pensando en muertos a la vez que estaba llevando a cabo un trabajo manual. Por ejemplo, el agua aparece en el trabajo porque el alquitrán es muy sensible a las temperaturas -- se derrite bajo un poco de calor. Esta propiedad del material hacía que, después de desmoldar cada cabeza, tuviera que guardarla en un balde con agua mientras construía la siguiente. Me daba la sensación de que las cabezas se resistían a permanecer mucho rato en un mundo material, y para extender ese tiempo podía mantenerlas en agua y así evitar que sus rasgos se derritieran. Así aparece el agua en este trabajo: en un proceso compartido entre historias materiales e historias personales. Estas relaciones materiales estaban ahí también para contar historias sobre procesos de desaparición y derrames, similares a las que acompañan el relato de la muerte.


Felipe Crocco Carrera (1989, Santiago de Chile) es médico cirujano egresado de la Universidad Católica de Chile.Trabaja en el área de salud mental y miembro de la Unidad de Filosofía y Humanidades de la Psiquiatría de la Clínica Psiquiátrica Universitaria de la Universidad de Chile y del Grupo de Trabajo de Psicopatología, Filosofía y Humanidades de SONEPSYN. Ha participado en el colectivo artístico Nonlocal Research, como músico en el dúo experimental Los Archimbolos, y el proyecto solista Martes Muerto. Además, se ha desarrollado en el arte del vidrio soplado en el taller Amplio Espectro.
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